sábado, 24 de noviembre de 2007

El naufragio de "Explorer" rememora el "Titanic"

Los 154 náufragos del crucero, que fueron socorridos rápidamente, desembarcaron en la base "Eduardo Frei (EFE)
El crucero "Explorer" se hundió después de chocar con un iceberg en las gélidas aguas del océano Antártico, un naufragio que por sus características hizo recordar al "Titanic", con la diferencia de que las 154 personas a bordo fueron rescatadas con vida.
Al igual que en la tragedia del "Titanic", ocurrida el 14 de abril de 1912, el choque del "Explorer" con el témpano de hielo rasgó este viernes el casco de la embarcación de bandera liberiana, que se mantuvo escorada más de 12 horas y finalmente se hundió en el Antártico.
Los 154 náufragos del crucero, que fueron socorridos rápidamente en una operación apoyada y coordinada por la Marina y la Fuerza Aérea chilena, desembarcaron pasadas las 21.30 GMT en la base "Eduardo Frei" que ese país tiene en la Antártida, dijeron a Efe fuentes oficiales chilenas.
Según la Prefectura argentina, la colisión con el iceberg se produjo sobre las 03.50 GMT, a 96 kilómetros de la Península Antártica y a unos 1.000 de la ciudad argentina de Ushuaia, en el extremo sur americano.
Los náufragos abandonaron el barco en ocho botes neumáticos y seis balsas salvavidas y fueron rescatados por otro crucero turístico, el noruego "Nord Norge", en la bahía Fildes, frente a la base chilena.
El teniente Carlos Palacios Vera, de Relaciones Públicas de la III Zona Naval de Punta Arenas, en el sur de Chile, precisó que 84 de los rescatados serán alojados en la base chilena, mientras que los restantes se quedarán en la base uruguaya de "Artigas".
Asimismo, destacó que los náufragos "están bien y sin mayores problemas" y explicó que el desembarco fue posible gracias a que mejoraron las condiciones del tiempo.
Los náufragos permanecerán hasta este sábado en las bases chilena y la uruguaya, y dependiendo de las condiciones del tiempo aviones Hércules de la Fuerza Aérea de Chile llegarán desde Punta Arenas para evacuarlos a esa misma ciudad, situada a unos 3.090 kilómetros de Santiago.
En declaraciones radiales reproducidas por el diario bonaerense Clarín, la tripulante argentina del "Explorer" Andrea Salas contó la experiencia del naufragio, señalando que "había viento, hacía mucho frío y por el oleaje estábamos mojados".
Salas, de 38 años, estaba en el bar del navío con algunos colegas cuando ocurrió el accidente: "el golpe era más o menos normal, porque se navegaba entre hielos y hay golpes frecuentes", pero poco después el capitán alertó que un iceberg se acercaba y que esperaba que "el viento lo alejara", lo que no ocurrió y se produjo la colisión.
EFE